14 Oct UN PARTO NATURAL EN LA CIUDAD CON MÁS CESÁREAS DE CHILE

Si bien Antofagasta es conocida como una de las ciudades más desarrolladas económicamente de Chile y según algunos estudios posee altos índices de buena calidad de vida; en temas de maternidad, lactancia y crianza respetuosa está lejos de ser un buen ejemplo. En los últimos 3 años, se han realizado más 12.095 cesáreas, siendo un 70% de éstas calificadas como “electivas”, es decir, impuestas por el profesional a cargo o con completa autorización de las propias madres y cerca del 23% de las madres dan lactancia exclusiva a su recién nacido.

Este panorama es propio de una ciudad donde la familia vive en sistemas con jornadas de trabajo anormales para cualquier grupo familiar, pero generacionalmente es aceptado por los antofagastinos. Un padre o una madre ausente por lo menos el 50% del tiempo cada mes, debido a los turnos como el 4 x 3, 7 x 7 e incluso más. Entonces, programar el día de parto de un hijo es lo más cómodo para todos, padres y doctores.

Sin embargo, aunque parezca no todo es de color negro. También en el último año, silenciosamente han aparecido personas promaternidad y también, valientes mujeres que escucharon su cuerpo y dieron curso a un parto natural, y en casa. Así es. En Antofagasta, corre el rumor que han sido entre 6 a 8 los partos naturales en casa practicados en los dos últimos años, lo cual se convierte en una pequeña luz de que algo comienza a cambiar. Este escenario y la curiosidad de Revolución Mamá se sumaron para ir en busca de la última madre que tuvo parto natural en casa en Antofagasta y lo logramos!… aquí va su historia.

CONTRA VIENTO Y MAREA: ¡QUIERO UN PARTO EN CASA!

Han pasado 5 meses desde que nació Lautaro y su mamá, Pamela Medina recordará siempre lo vivido ese día.

Pamela es psicóloga y musicoterapeuta de niños y adolescentes, viviendo con su pareja hace un año. Se define muy conectada y sensible, tanto que poco antes de quedar embarazada le dijo a una amiga “siento que voy a gestar algo muy grande, o es un hijo o una obra musical”. Y cuando sucedió, desde un principio quiso un parto natural en casa, debido a que conocía a una amiga argentina que lo había experimentado. “Conocí todos los contras de la medicalización del parto y como una mujer que a través de un proceso natural de parto se empoderaba de su cuerpo y mente al momento de dar a luz”, comenta.

Y aunque su gestación fue muy buena, los problemas aparecieron por parte de su familia cuando expresó esta decisión, ya que en su familia abundan los profesionales de la salud. “Yo sabía que iba a tener problemas en casa, más cuando en Antofagasta no había absolutamente nada para llevar a cabo este tipo de parto y recuerdo que lo único que tenía hasta ese momento era el apoyo de un psicólogo”, cuenta. Ello, porque durante los primeros meses de su embarazo estaba apenada. “Pasé por un momento caótico, falleció mi abuela, pensaba mucho respecto al poco tiempo que llevaba con mi pareja y mi familia, partiendo por mi mamá que es profesional de la salud de una reconocida clínica de la ciudad estaba haciendo todo para que cambiara de opinión”, expresa.

Sin embargo, a los 5 meses el panorama cambió y se enfocó en buscar la forma de tener su parto en casa. “Conocí a la única doula certificada de Antofagasta, quién me explicó cómo era el proceso, su misión de apoyar y dar contención emocional en la labor de parto. La idea era armar un equipo, conformado por una matrona, quien vería lo médico como control de latidos, evolución del parto; una asistente de matrona y la doula”, señala.

En Antofagasta esto de los partos en casa son un tema tabú, entonces, encontrar profesionales que ayuden es extremadamente difícil porque los mismos profesionales de la salud le cierran las puertas a quién propone algo natural. “A los 8 meses no tenía armado el equipo y comencé a moverme. Escribí a un grupo de matronas, le escribí a cada una obtuve muchas respuestas negativas, hasta que apareció una profesional”, explica.

Mientras su madre intentaba de todo para frenar su decisión, Pamela seguía adelante con su plan de parto y a la vez, continuaba asistiendo a los controles de su ginecólogo, quien en período de término de gestación le comentó que debían hacer inmediatamente una cesárea porque tenía poco líquido amniótico y una placenta envejecida en la semana 38, lo cual podría provocar que su bebé corriera peligro. Con susto, Pamela quien ya conoce la forma de trabajar de algunos doctores de la ciudad, buscó una segunda opinión, quién le expresó que el tema de la cesárea es un negocio y que no debía preocuparse porque su placenta estaba normal y había una leve disminución del líquido amniótico, pero no es necesario realizar una cesárea. Con esta última opinión médica, confío en que todo seguiría lo planeado.

Junto al equipo prepararon un plan de parto, el que incluía también plan de contingencia por si fuera necesario. “Con la doula nos preparamos emocionalmente, también me enseñó unos ejercicios de yoga, pilates y vocalización. Fue una muy buena contención para empoderarme de mi rol. La matrona me entregó información sobre el parto. Y yo tenía la idea de tenerlo en una piscina, la cual compramos junto a unos instrumentos quirúrgicos”, cuenta.

Hasta que llegó el día. En ese instinto de tener el nido preparado para la llegada del recién nacido, planchó las últimas prendas hasta que comenzaron las contracciones. “Siempre quise realizar un ritual para recibir a mi hijo. Ese día canté, encendí velas y medité. No fue un proceso fácil pero con la contención emocional de las personas que me acompañaron, logramos tener un parto en casa”, dice.

Hoy, con su pareja están disfrutando de Lautaro, de la lactancia y del apego padres e hijo. Pamela decidió transmitir brevemente su experiencia para “motivar a todas esas mujeres que sí quieren un parto respetado pero no lo expresan a los doctores por miedo al rechazo o simplemente porque dicen que algunos hacen lo que quieren, lo único que les importa es meter cuchillo, organizar sus agendas para salir de vacaciones o ganar más dinero” a costa de la desinformación de las gestantes.

Esperamos que en el tiempo disminuya el número de cesáreas no sólo en esta región sino que en el país entero. Si quieres expresar tu experiencia de parto escríbenos a contacto@revolucionmama.com, estaremos esperando!

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8 Comentarios
  • Aylee Siu Fa
    Creado a las 13:34h, 27 mayo Responder

    Hola! Encontré este site en el intento de empoderar a una amiga gestante en calama. Yo vivo en Brasil, país latinoamericano con la mayor tasa de cesáreas, aún así parimos en casa a mi hijo Matheus de 11 meses, con mi marido asumiendo el rol de matrón y con el apoyo de 2 doulas y enfermeras. Me declaro activista del PARTO CONCIENTE como evento familiar, respetado y en casa, pues al vivirlo conseguí comprobar mi fuerza interna pura, indudable e intrínseca de mujer.
    Mujer chilena, reconéctate con tu essência, no desistas y empodérate, pues tú eres la protagonista de tu parto, el conocimiento es todo. Informate!! ❤

  • Trinidad
    Creado a las 15:27h, 17 mayo Responder

    Podrias darnos el nombre y metodo de contacto de esa doula. Yo soy de Antofagasta y ando buscando una doula certificada. Muchas gracias

  • marcela
    Creado a las 22:39h, 15 octubre Responder

    hOLA, FELICIDADES POR TU TENACIDAD. yO TAMBIÉN FUI AL HOSPITAL DIRECTO A TENER A MI HIJA, FUE UN BUEN PARTO NORMAL, SIN ANESTESIA CON EL APOYO Y SUERTE DE UNA BUENA MATRONA DE TURNO QUE APOYÓ LA DECISIÓN, PERO ES TAN EXTRAÑO QUE ACTUALMENTE CUANDO HABLAS DE UN PARTO NORMAL»» Y SIN ANESTESIA , LA GENTE SE ESCANDALIZA COMO SI FUERA SUPER EXTRAÑO O UNA SUPER HEROÍNA POR HABERLO HECHO ASÍ, CUANDO REALMENTE LA PALABRA «NORMAL» ES TAL Y COMO LO REFIERE,,, «NORMAL» PARA EL CUERPO FEMENINO (QUE SI NO EXISTE UNA COMPLICACIÓN «real» NO DEBIESEN NI PENSARSE OTRAS ALTERNATIVAS). TE fELICITO POR TU TENACIDAD UY SABIENDO QUE ES POSIBLE, NO SERÍA MALA IDEA PARA UN FUTURO PARTO EN EL HOGAR.

    sALUDOS!

  • Tamara
    Creado a las 11:02h, 15 octubre Responder

    Si hubiese sabido que había una doula en Antofagasta, también hubiese tenido a mi hija en mi casa. Aún así, fue un parto hermoso! estuve casi todo el tiempo en mi casa, tranquila, con mi pareja, y partimos a la clínica en el último momento! pude tener a mi pequeña sin anestesia y es una experiencia tan potente! en ese momento entendí que realmente la forma en que una tiene a sus hijos es la base del apego, de la seguridad que una siente como madre, de lo capaz que una se va sintiendo en el cuidado y el amor le entrega a su guagua. si llego a tener otra hija, me gustaría tenerla en mi casa <3 den el dato de la doula!!! gracias por compartir la experiencia, un abrazo a pamela y su chiquita hermosa!

    • Sophie
      Creado a las 23:27h, 14 octubre Responder

      Hola Tamara, podrias indicarme en que clinica te hicieron el parto natural sin anestesia y con que doctor,…te lo agradecería. Saludos

  • Ignacio
    Creado a las 01:23h, 15 octubre Responder

    Soy el papá de Lautaro, y quisiera compartir mi más honesto agradecimiento a Pamela por su fuerza y VALENTÍA, ya que no sólo nos brindamos la posibilidad de ser padres, sino me regaló la más profunda ceremonia de bienvenida a nuestro TESORo llegado de las ESTRELLAS.

    A los hombres que acompañan un pulso similar de SU PAREJA, toda la fuerza ANCESTRAL DE CONTENCIÓN, templanza y ternura.

    • ROMINA MIRANDA
      Creado a las 17:41h, 25 octubre Responder

      podrían entregar la información de las personas que ayudaron con el parto por favor, yo tengo mi bebe en febrero y me gustaría un parto natural

  • sej
    Creado a las 00:46h, 15 octubre Responder

    Sin duda un ejemplo de empoderamiento femenino y materno, y un gran logro para esa caotik ciudad 🙂 felicidades!!!!

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