TRANSICIÓN RESPETUOSA DESDE LA LACTANCIA MATERNA A LA MAMADERA

01 Nov CÓMO REALIZAR UNA TRANSICIÓN RESPETUOSA DESDE LA LACTANCIA MATERNA A LA MAMADERA

Son varios los factores que llevan a las mamás a utilizar la mamadera como un complemento de lactancia. Algunas se extraen leche y luego se la dan a su bebé en mamadera. Otras, no logran producir suficiente leche o deciden destetar y se apoyan en leches complementarias que ofrecen en mamaderas. Sea cual sea la situación, es importante considerar algunas claves para realizar la inserción respetuosa de la mamadera a los bebés.

Antes de comentarte las claves, lo primero es seguir la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recomienda la lactancia exclusiva hasta los 6 meses y luego mixta hasta los 2 años de edad. Además, es importante averiguar los beneficios de la lactancia para ti y para tu bebé, cosa que la decisión que tomes sea siempre informada.

Y segundo, debes saber que amamantar es un proceso que se debe tomar con calma y en caso de tener problemas, lo mejor es buscar ayuda con un especialista. Asimismo, pasa con el destete respetuoso en caso de que lo pongas en práctica.

Claves para realizar una transición respetuosa desde la lactancia a la mamadera

 

A continuación, te entregamos algunos consejos que te pueden servir en este proceso.

Decisión

La mayoría de las decisiones de transitar a la mamadera pasa por circunstancia que vive la madre. Puede ser médicas, sociales, trabajo, incomodidad, cansancio, embarazo, entre otras situaciones emocionales, físicas o mentales. Lo importante de esto es que te sientas segura de la decisión que tomes.

Da respuesta a estas preguntas: ¿Quieres hacerlo?, ¿Cómo te vas a sentir? ¿Es lo mejor para ti y para tu bebé? ¿Estarás más tranquila con este paso?

Convérsalo con tu núcleo familiar, quienes también te darán una visión desde afuera de cómo te ven y a lo mejor experiencias de personas que te quieren y desean lo mejor para ti y para tu hijo. Y siempre tener presente que para que tu hijo esté bien, tú debes sentirte bien.

Prográmate

Este punto es fundamental para las mamás que están amamantando. No se puede dejar de amamantar de un día para otro, ya que tus glándulas mamarias seguirán produciendo y acumulando leche, la cual si no extraes puede provocar una mastitis. Además, si lo haces de forma repentina, tu bebé no entenderá qué sucede por lo que puede llorar bastante.

Organízate con tiempo y programa la transición para períodos en que no habrá otro acontecimiento que cambie la rutina de tu bebé como viajes, cambios de habitación, etc.

En el caso de amamantar, para realizar la transición debes considerar que habrá tomas de leches más difíciles de quitar, como la nocturna. Si duermes en colecho, costará un poco más. Más paciencia en ese caso.

A medida que realices la transición, dejarás de a poco a producir leche y en tu cuerpo bajará la producción hormonal. A veces, estos cambios pueden venir con un poco de nostalgia. Nuestra recomendación es que trates de pasar más tiempo regaloneando a tu bebé.

 

Volver al trabajo: ¿qué mamadera elegir para dejar leche a mi bebé?

 

Transición con apoyo de otra persona

Contar con otra persona que te ayude a ofrecer la mamadera es una buena técnica. Idealmente que sea el padre, pero si no está presente puede ser esa persona que te ayuda a cuidar a tu bebé.

¿Por qué otra persona? Si tú le ofreces la mamadera y resulta que estabas amamantando, será poco probable que la acepte ya que está acostumbrado a lo natural de la lactancia. En cambio, si es otra persona quien le ofrece la mamadera en la hora de comida, con una contención amorosa, es posible que funcione.

Es normal que las primeras veces en que el bebé tome leche desde la mamadera bote la mitad o tome de a poco. Dale tiempo porque debe acostumbrarse a la succión de leche a través de la tetina.

La transición es un proceso, tú y la ayuda que tengas debe tomarlo con calma y con flexibilidad. Y recordar que uno de los cambios importantes es que ya no serás necesaria e irremplazable, ahora hay otras personas con quien compartir los momentos de alimentación de tu pequeño.

 

Elige una buena mamadera

Las mamás suelen comenzar a probar diferentes mamaderas. Las hay innovadoras, con tetinas diferentes, de colores, etc. Pero, las que mejor funcionan son las más tradicionales, aquellas que llevan años en el mercado como las mamaderas anticólicos MAM.

Dentro de los beneficios que la diferencia con otras del mercado es su alto porcentaje de aceptación por parte de los bebés. Según estudios de MAM, su tetina de seda patentada, MAM Silk Teat, hace muy fácil la transición entre la lactancia materna y la mamadera. Tiene un 94% aceptación por los pequeños.

A los bebés, les permite buen agarre debido a la forma anatómica de sus versiones 160ml, 260ml y 330ml. Son fabricadas con materiales de alta calidad, ya que son libre de BPA/BPS. Poseen una base de ventilación para reducir los cólicos en recién nacidos y también una graduación detallada para verificar la cantidad de líquido que consume el bebé. Además es fácil de limpiar gracias a su boca ancha y es autoesterilizable.

Cariño y contención

Lo más importante es que tú te sientas bien y tu hijo se sienta amado. Amamantar es mucho más que alimentar, es dar amor. Entonces, ese mismo cariño y paciencia debe estar presente en este período de transición a la mamadera. ¿Cómo? Haciéndole saber que lo amas y seguirás amando infinitamente, a pesar de no amamantarlo. Regalonéalo, bésalo, cántale, háblale y cuídalo con todo el amor que caracteriza la relación entre ustedes.

Con estas claves básicas podrás hacer frente a la transición de la lactancia materna a la mamadera. Y ante todo, esta transición debe ser con amor y bajo un ambiente respetuoso.

 

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