25 Nov PUBALGIA EN EL EMBARAZO

Carolina estaba de 6 meses de embarazo, esperando a su cuarto hijo, cuando se agachó a recoger un juguete del suelo y ahí quedó. El dolor en la pelvis era tan fuerte, que no fue capaz de pararse. “Le pedí a mi hijo mayor, de 6 años en ese entonces, que llamara a mi marido por teléfono, porque yo no me podía mover ni un centímetro. Además del dolor, tenía mucho miedo”, relata Carolina, quien después de ser trasladada a urgencias descubrió que lo que ella tenía se llama pubalgia, y que se estima que el 20% de las embarazadas la presenta durante la gestación y de éstas, el 5% lo padece en forma severa y hasta las inhabilita en su diario vivir. En ese porcentaje estaba Carolina.

Aun cuando es una afección muy común entre los deportistas, la pubalgia o dolor de los huesos y articulaciones del pubis se puede presentar durante el embarazo por una combinación de factores biomecánicos y hormonales. Caminar, subir escaleras, girarse en la cama o abordar un automóvil se pueden transformar en una verdadera tortura.

Esa molestia no representa ningún peligro ni problema en el niño que está por nacer, pero sí para la madre, quien es la que enfrenta situaciones que van desde ausentismo laboral, depresión y hasta problemas conyugales y con su entorno, pues el malestar se vuelve crónico e invalidante en algunos casos.

Por eso, el manejo del dolor es uno de los aspectos más importantes del tratamiento. Para ese objetivo se indican analgésicos o en casos severos otras terapias, como la estimulación nerviosa transcutánea, que está contraindicada en el embarazo por lo que sólo se puede recurrir a ella en el puerperio. También, son de utilidad, en algunos casos, ejercicios abdominales y pélvicos.

Las embarazadas que padecen de esto suelen recuperarse entre las seis y doce semanas después del parto, pero tienen alta probabilidad de padecerla en la espera del próximo hijo. Aun cuando no es posible prevenir estas molestias, es aconsejable que la siguiente gestación se enfrente con un peso normal en caso de tener sobrepeso y realizar ejercicios puede ser también de ayuda. Además, la pubalgia no es indicativa de cesárea.

En Revolución Mamá, te acompañamos durante la Maternidad y Crianza y te entregamos algunas recomendaciones que te pueden ayudar si padeces de pubalgia:

  • Tomar descansos más frecuentes, ya que el reposo alivia sustancialmente el dolor.
  • Evitar levantar pesos debido a que ésa acción puede agravar el problema.
  • Sentarse para vestirse.
  • Subir las escaleras de una pierna a vez y comenzar con la que duela menos.
  • No sentarse con las piernas cruzadas (posición de medio loto)
  • Dormir sobre un lado y con una almohada entre las piernas.
  • Procurar tener un índice corporal adecuado antes de embarazarse nuevamente.

Y tú has sufrido pubalgia? Cuéntanos qué has hecho para enfrentarla?

Etiquetas:
, ,
Comparte este artículo:
3 Comentarios
  • Lourdes
    Creado a las 09:31h, 20 agosto Responder

    Tengo pubalgia desde los cinco meses y estoy preocupada porque no sé si mi bebé está bien. Tengo mucha angustia. Es mi segúndo embarazo y con el primero no me pasó. La verdad que los dolores son muy intensos y me angustia mucho

  • Tati
    Creado a las 17:29h, 14 agosto Responder

    Es mi segundo embarazo, al igual que el anterior con pubalgia. Lo que me funciona es el reposo, evita bastante el dolor. Caminar lo menos posible, subir de peso lo ideal. Lo importante es que pasará.

  • Carolina
    Creado a las 22:47h, 13 agosto Responder

    Yo tuve pubalgia, desde antes del tercer mes hasta finalizar mi embarazo. Mi hijo nació de 40 semanas y fue por parto normal no tuve grandes dificultades en ese momento, pero todo el tiempo de gestación de mi hijo fue una tortura, dolores intensos, ninguna posición me otorgaba alivio, ya de noche me costaba dormir, me dolía caminar, sentarme, acomodarme en la cama, bañarme, etc. Todo lo cotidiano que uno realiza día a día era era ahora un suplicio.
    Sufrí mucho, lo único q me ayudó, fue la kinesiologia que con ejercicios y masajes, lograban alivianar un poco el dolor.

Agregar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.