nutrición en el embarazo y la lactancia

03 Nov EMBARAZO Y LACTANCIA: NUTRICIÓN POR DENTRO Y POR FUERA

Sentirte bien, por dentro y por fuera, en los períodos de embarazo y de lactancia es fundamental para vivir un buen embarazo y lactancia prolongada. Nutrir el cuerpo es fundamental en ambos períodos donde sufre múltiples cambios para adaptarse a cada proceso de desarrollo del bebé. Ante ello, queremos recomendarte algunas simples acciones que te ayudarán a estar preparada y entregar lo mejor de ti a tu bebé, durante la gestación y el postparto.

Nutrición en el embarazo y la lactancia

Durante el embarazo:

1.- Llevar una pauta de alimentación que incluya consumir diariamente hierro, ácido fólico y calcio para que el bebé yoga embarazadase desarrolle normalmente durante el embarazo. La OMS recomienda la administración diaria por vía oral de suplementos de hierro y ácido fólico como parte de la atención prenatal para reducir el riesgo de bajo peso al nacer, anemia materna y ferropenia.  En cuanto al calcio, la Biblioteca de la Salud Reproductiva de la OMS aclara que éste podría prevenir la preeclampsia, el parto prematuro y reducir el riesgo de muerte materna o de problemas graves relacionados con la hipertensión arterial en el embarazo.

¿Dónde encontrar estos componentes nutricionales? El calcio lo encuentras naturalmente en yogures, helado, queso, brócoli y espinacas. El hierro en cereales fortificados, espinacas, carnes rojas, huevos; mientras que el ácido fólico lo encuentras en espinacas, lechuga, brócoli, espárragos, acelgas, vegetales de hojas verdes oscuras, cereales, guisantes, cítricos y jugos de fresa y naranja.

2.- Para cuidar el cuerpo y  mantenerte con energía aconsejamos realizar ejercicios en el embarazo, después de los 3 meses de gestación y con autorización médica. Los beneficios son varios: oxigenar el cuerpo provocando que la embarazada se sienta con energía, mantenerse en forma y prepararse para tener un buen parto. En este último, es común realizar ejercicios de Kegel, enfocados en fortalecer el suelo pélvico para generar flexibilidnutrición en el embarazo y la lactanciaad en la zona de la pelvis, la cual tendrá mayor exigencia durante el trabajo de parto.

3.- Es fundamental prepararte para la lactancia con una buena alimentación pero también con el cuidado del cuerpo.
Por ejemplo: hidratar los pezones con anterioridad al desarrollo del amamantamiento te permitirá fortalecerlos para la succión del bebé. Para ello, te recomendamos que utilices el gel de pezones Maam, el cual puedes aplicar después de la ducha masajeando sobre el pezón en forma de cruz, desde el segundo trimestre hasta el nacimiento de tu bebé.

Y durante la lactancia:

El postparto también requiere de un bienestar de cuerpo y mente para que la madre logre conectar y reconocerse con su bebé durante los primeros meses, con el fin de desarrollar ese instinto materno que la llevará a entender las necesidades del recién nacido, el cual depende 100% de su madre. Algunos consejos para este período son:

4.- Para las mamás que amamantan es importante aumentar el consumo de Omega 3, calcio y agua.  La mujer lactante requieren más de 1200 mg/día de calcio, para ello el Minsal, en su Manual de Lactancia Materna del 2010 recomienda aumentar el consumo a 4 porciones diarias de leche o derivados enriquecidos con calcio, en lo posible descremadas; aumento de consumo de pescados grasos como jurel, salmón, sardinas y atún aportan ácidos grasos omega 3 los que contribuyen a prevenir enfermedades del corazón, además de disminuir el colesterol sanguíneo. Y mucha agua para transportar los nutrientes, desechos metabólicos y regular la temperatura del cuerpo, además que durante la lactancia es necesario consumir abundante agua para saciar la sed que ésta produce.

5.- En cuanto al cuidado físico en el período de lactancia, procura hidratar los pezones con tu propia leche, masajeándolos y dejándolos secar al aire. De esta forma, podrías evitar las grietas que se producen por un mal agarre o por sensibilidad de esta zona.  Y si ya la piel está dañada puedes aplicar alguna crema con lanolina, caléndula y/o manzanilla.

6.- Y por último, para lograr una buena lactancia y conexión con tu bebé, amamanta el tiempo necesario, sin apuros,  en un lugar tranquilo y sin ruido, donde ambos puedan relajarse y disfrutar de cada toma.

MAAM-CL-00011/OCT /2018

Fotografía: La magia de crecer

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