27 Dic ¡LO ESTÁS MAL ACOSTUMBRANDO! …NO! LO ESTOY AMANDO

Qué lo saque de la pieza, qué no lo tome en brazos, qué no deje que me manipule, qué tiene que aprender a hacerte caso, qué…son muchas las frases que he escuchado estos casi 2 años de vida de mi pequeño. Y si bien al principio, me causaban inseguridad y cuestionamientos, hoy realmente no me importan.

Siento que las mamás sabemos lo que realmente necesitan nuestros pequeños y a medida que respetamos sus acciones, sus emociones logramos conectarnos más con ellos y sus necesidades, durante esta primera etapa de vida.

Si bien, algunos se vuelven muy regalones, no encuentro que sea algo malo. Mi hijo duerme en cohabitación con nosotros y no ha sido nada trágico, no hemos creado inseguridades, traumas, ni nada de eso. Qué alegría hacerlo y ver su cara de felicidad mientras descansa, qué alegría que despierte con una sonrisa y te contagie de esa felicidad!

Y aparte de ser bueno para los bebés el sentirse seguro, las mamás también lo estamos. Los beneficios que he considerado hasta ahora con esta forma de dormir es que no necesitas levantarte a la pieza del bebé cuando despiertas procurando volver rápidamente a dormir tras atenderlo; me siento más segura de tenerlo cerca, sobretodo en esos momentos que está enfermo y necesita rápida asistencia por las noches; me siento feliz de compartir el mismo espacio, cada día se hace más independiente y qué más da, si en algún momento buscará dormir solo en su pieza, la cual tenemos decorada para él y dormimos mejor.

Pasa tan rápido el tiempo, que me gustaría aprovecharlo al máximo y la conexión que hemos logrado es hermosa, no sólo por dormir en la misma habitación, sino por la forma que hemos ido creando nuestra relación. Esa constante manera de escucharnos y de amarnos. Entonces ¿para qué perderla por cuestionamientos externos?

Siento que los primeros años son los más importantes y el cimiento del desarrollo emocional de los pequeños, por eso, hay que tratar de criarlos en forma respetuosa, observándolos, escuchándolos, entendiéndolos y amándolos.

Cada familia tiene su forma, pero sin duda, hay que tratar de tomar consciencia que los niños de ahora no son iguales a nuestra generación, que las formas y métodos que antes nuestros padres creyeron que servían, están obsoletos. El castigo, la autoridad extrema, la manipulación son cuentos de antaño. Hoy mientras más inteligencia emocional y/o habilidades blandas tengamos los padres, más felicidad, menos traumas y mayor libertad tendrán nuestros hijos. Ellos vienen más sensibles, más conectados con la libertad, más conectados con la naturaleza y los animales. A algunos les cuesta entender la forma que estamos llevando, tan rápida, con tan poco tiempo para estar juntos y disfrutarnos. Es una verdadera responsabilidad traer hijos al mundo y para los padres que queremos educar en consciencia, estamos obligados a cambiar nuestros estilos de vida. No digo irse a una montaña a vivir, sino que organizarse para que ambos estén presentes, ajustarse el cinturón en lo económico si fuese necesario para estar ahí, cuando te necesitan, cuando quiere un abrazo, una caricia. Eso tan simple puede marcar la diferencia en su futuro, crear personas integrales, sanas de alma, mente y corazón. Te invito a pensar cómo hacer esos pequeños ajustes en tu hogar, si estás de acuerdo con lo que te menciono. Todo va de apoco, con calma y paciencia y te aseguro que con sólo tener la consciencia de querer modificar algo para mejor, ellos te darán más sonrisas y finalmente todos estarán más felices, porque a eso vinimos a este mundo…a ser felices con lo simple que nos entrega el día a día.

¡Buena suerte y cariños por millones!

Etiquetas:
, , ,
Comparte este artículo:
2 Comentarios
  • Educacion emocional
    Creado a las 07:27h, 28 diciembre Responder

    Totalmente de acuerdo. Todo lo que sea escuchar y respetar a nuestros hijos mientras les damos muestras de afecto, incondicionalidad y seguridad les hace fuertes y les prepara para ser felices a corto, medio y largo plazo. Hay muchos estilos de crianza pero no debemos olvidar que el instinto de protección y de querer tener cerca a nuestros bebés nos dice que lo escuchemos, que no les dejemos llorar y que les demos mucho afecto. Un saludo

    • Revolución Mamá
      Creado a las 23:51h, 28 diciembre Responder

      Muchas gracias por su aporte! Cariños

Agregar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.