23 Nov LA PEOR ENEMIGA: LA CULPA

Si no visitamos seguido a nuestros padres, si no llamamos hace tiempo a esa amiga, si nos toca trabajar largas jornadas o si estamos en la casa todo el día con los niños. Cualquiera sea la situación y la condición, las mujeres actuales siempre cargamos con un sentimiento de culpa gratuito.

Y es que son tantas las exigencias propias y las del entorno y son tan sobredimensionados los roles de la mujer: pareja, hija, madre, amiga, hermana, trabajadora, etc. que vivimos tratando de mantener en equilibrio los platillos chinos para no fallar, no sentirnos culpables, frustradas, malas madres, malas personas (porque además siempre alguien que te refriega ese error mínimo en la cara).

¿Cómo librarnos –aunque sea sólo un poco- de este sentimiento tan dañino para la autoestima?

Acá, En Revolución Mamá, te contamos algunos tips revolucionarios:

– No estás sola en esto. A todas las mujeres nos dan algunos ataques de culpabilidad.

– La culpa la manejamos evaluando qué peso tiene cada cosa y cuál es nuestra responsabilidad en cada situación. Funciona hacer una lista con los objetivos que quieres lograr y chequear con tu familia, y en tu trabajo, si lo estás haciendo.

– Ver en blanco y negro la lista de lo que puedes, debes y quieres hacer, es imprescindible.

– Establecer prioridades no debe ser visto como una renuncia, sino como una prórroga. Hoy no puedo hacer algo, bien sea por las exigencias de la familia o por el trabajo, pero no lo cancelo, sino que lo pospongo para después.

– No hay apuro. Es mejor planificarte, delegar y hacer las cosas bien, que arrojarte a tratar de resolverlo todo sola.

– A veces la gente se pone reglas muy estrictas. Lo importante no es si una madre llega a las 5 o a las 10 pm a su casa. ¿Qué importa eso si está el papá, la abuela o nana ahí? No tiene sentido si llega temprano, pero amargada. Mejor es una mamá satisfecha y compensada.

– Sé gentil contigo misma y no permitas que otros te sobrecarguen con responsabilidades que podrían ser compartidas.

– ¿Hay peor compañera que la culpa? ¿Esa que nos paraliza? Que nos crea frustración, desasosiego, que quiere que seamos alguien que no somos o nunca seremos. ¡Párate, piensa, prioriza y escúchate!

Y, ¿cómo manejas tú la culpa? Ayúdanos con tu importante consejo, déjanos tu comentario!

 

 

(Fotografía: Eme de Mujer)

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