23 Sep GLUTEN: QUÉ ES Y CÓMO AFECTA A ALGUNOS NIÑOS

Los  niños y adolescentes, que no pueden comer gluten podrían tener una disminución de la talla y retraso en el crecimiento, nos  explica la nutricionista del Centro de Nutrición Naequus, Javiera Muñoz Buratovic, en la siguiente nota.

Cada vez es más frecuente ver a niños alérgicos a ciertos alimentos que  no pueden tener gluten, pero ¿qué es el gluten? “El gluten es el nombre con que se denomina a las proteínas vegetales que se encuentran en el trigo, centeno, cebada y avena. Aunque ésta última (avena) se cuestiona sólo porque su cultivo y producción se combina con la del trigo”, nos cuenta la nutricionista del Centro de Nutrición Naequus, Javiera Muñoz Buratovic.

Este grupo de proteínas “está presente en la mayoría de los cereales y por ende en sus subproductos tales como harinas, sémolas, pastas, panes, pasteles, galletas, entre otros. Se utiliza gluten a nivel industrial, debido a que proporciona a las masas: elasticidad, plasticidad y esponjamiento, permitiendo atrapar el gas durante el amasado; además, aporta solidez y estructura, por ende, también se encuentra muchas veces en productos como embutidos, derivados cárnicos, salsas, aperitivos, golosinas, comidas preparadas, e incluso, hasta en ciertos medicamentos como excipientes”, dice la especialista.

Además, la nutricionista del Centro de Nutrición Naequus, nos cuenta que estas propiedades tecnológicas tan valoradas del gluten, “son las que motivan a las industrias alimenticias a agregarlo en aquellos productos comestibles que naturalmente no lo contienen, perjudicando y restringiendo la alimentación de una persona celiaca”, porque para los que no saben, “la enfermedad Celíaca es una intolerancia permanente al gluten. Es una condición crónica, con las características de una enfermedad autoinmune, la cual provoca una marcada lesión en la mucosa del intestino delgado, con atrofia en las vellosidades intestinales, lo que contribuye a producir una inadecuada absorción de los nutrientes de los alimentos”.

A continuación, Javiera Muñoz, nos entrega las características clínicas de esta enfermedad. ¡Apunta!

Diarrea

Esteatorrea (deposiciones con grasa),

Dolor abdominal,

Meteorismo (gases excesivos),

Irritabilidad

Falta de fuerzas

Anemia y desnutrición

En el caso de los niños y adolescentes, “se observa una disminución de la talla y retraso en el crecimiento. En cambio, en los adultos se puede presentar osteopenia (disminución de la masa ósea) la que, a su vez, puede provocar osteoporosis y para diagnosticar esta enfermedad, se requieren exámenes de sangre para observar la presencia de ciertos anticuerpos. Sin embargo, el análisis final y confirmatorio que documenta la enfermedad es la biopsia intestinal. Ésta comprueba los resultados positivos que arrojan los exámenes de sangre, los cuales representan un alto índice de sospecha advierte la nutricionista”.

Te podría interesar:

Sabes cómo realmente funciona el sistema de los productos etiquetados 

UNA DIETA SIN GLUTEN

El único tratamiento para la gran mayoría de las personas es  la dieta sin gluten, por esto, hay que destacar “que hay personas celiacas que no presentan síntomas, sin embargo, es sumamente importante que realicen una dieta sin gluten, ya que de igual forma se ocasionan daños en la mucosa del intestino delgado, generando una mala absorción y por ende daños colaterales a futuro”, manifiesta Muñoz Buratovic.

También, es importante mencionar “que la dieta sin gluten no es necesaria para personas que no poseen esta enfermedad. No se debe eliminar el gluten de la dieta si no se presentan las características clínicas y/o las alteraciones en las vellosidades intestinales. Por el contrario, consumir alimentos que contengan harinas integrales nos benefician, ya que contienen fibra, minerales y vitaminas”, afirma Javiera.

Otro factor importante,  es que “la presencia de fibra en el alimento hace que los hidratos de carbono sean absorbidos de forma lenta y gradual, manteniendo estables los niveles de azúcar en sangre durante más tiempo, y por lo tanto produciendo una sensación de saciedad más prolongada.  Además, previene el estreñimiento y el aumento del colesterol, ya que la fibra disminuye la absorción de grasas a nivel intestinal, al mismo tiempo que aumenta su motilidad», expone la especialista.

Por todo lo anteriormente mencionado es preciso  destacar “que si la persona presenta una intolerancia al gluten, su alimentación debe ser de por vida, libre de ella, ya que si no realiza una dieta estricta se pueden presentar complicaciones médicas y a largo plazo, generar una mayor mortalidad comparado con la población general. No obstante, si no hay una causa o alteración a esta proteína vegetal, es injustificada su eliminación”, finaliza la nutricionista del Centro de Nutrición Naequus.

 

Fotografía: Bekiapadres.com

Comparte este artículo:
Sin Comentarios

Agregar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.