exterogestación

22 Ago EXTEROGESTACIÓN: PALABRA MÁS CONOCIDA COMO MAMÁ CANGURO

La Exterogestación. “Un bebé criado en brazos, es un bebé que tiene sus necesidades físicas y emocionales satisfechas, que está regulado y que posee menor nivel de estrés y ansiedad, es decir un bebé seguro, sano y feliz” nos cuenta la psicóloga Daniela Donoso Hoffmann.

¿Hasta qué edad eres capaz de cargar a tu hijo en brazos? ¿Le regalas tu amor con gestos? “Si los padres y todos los seres humanos entendiéramos cuánto influimos en la vida de nuestros hijos desde el comienzo, no sería necesario mencionar que necesitan contacto y afecto”, explica la psicóloga.

Se recomienda que la madre esté lo más predispuesta posible para continuar con la misma unión que estaba dentro del útero ya que cuando nace el bebé no es capaz de sobrevivir por sí mismo. Necesita ser alimentado, protegido y del contacto físico permanente. Es muy poco el tiempo de gestación debido a que por evolución el embarazo humano ha ido reduciendo su duración. Ello, por el aumento de tamaño del cerebro, de la cabeza y a la estrechez de la pelvis», expresa Daniela.

La exterogestación es la continuación de la gestación, somos mamíferos y somos mamíferos que no nacemos desarrollados, fuera del útero nos seguimos gestando; ¿por cuánto? Por 9 meses más, el bebé necesita sentirse protegido, al igual que en el útero materno, mientras se adapta a la vida extrauterina», dice la psicóloga.

Algunas formas de fomentar la exterogestación

Los fulares, mei tai, portabebés ergonómicos, entre otras, son nuevos mecanismos para que nuestros bebés puedan estar en contacto físico y permanente con su madre. “Siempre se usa el ejemplo de la mamá canguro, quien gesta a su bebé en la bolsa», cuenta Daniela.

«Los bebés canguros nacen incompletos en su desarrollo, donde son arrastrados hasta el marsupio en el vientre de su madre hasta alcanzar su desarrollo. Los seres humanos también nacemos poco desarrollados. Si bien no tenemos marsupio, necesitamos del contacto físico, estar piel con piel y de crianza en brazos para el desarrollo», explica la sicóloga.

Cada bebé necesita seguir sintiéndose dentro del útero materno estando fuera. «La cercanía de la madre favorece la regulación del desarrollo de todos los sistemas aún inmaduros al nacer. Cuando nacemos, el corazón y los pulmones han completado su desarrollo. Sin embargo el cerebro termina de crecer y madurar fuera del útero durante los primeros años de vida. Al primer año ya hemos desarrollado el 90% del cerebro, de ahí que todo lo que viva o los cuidados que reciba determinarán su futuro. Por eso la exterogestación debe ser respetada porque el niño está desarrollándose física, emocional y psicológicamente”, agrega.

Es importante destacar que la exterogestación, no sólo beneficia al niño, sino a la madre también,  ya que “se tranquiliza, no se angustia cuando llora, porque lo tienes en brazos y ambos se regulan. Además, el bebé en brazos recibe toda la estimulación sensorial, se siente seguro para poder ver el mundo. Desde esta posición segura y cómoda, está en un estado tranquilo para observar y procesar todo lo que sucede en su entorno. Provocando un mayor crecimiento de su cerebro”, dice Daniela. 

 

Te puede interesar: La verdadera importancia del contacto piel con piel

Dejar que el instinto fluya

En la actualidad cada día son más los bebés que permanecen sentados en una silla mecedora por horas y horas. Últimamente, hay más mamás que tienen que salir a trabajar o  hacer las funciones propias del hogar, entre otras cosas. Pero mientras se pueda “hay que dejar que el instinto fluya. El cuerpo de la madre está diseñado y preparado para continuar la gestación después de nacer. Y el bebé está esperando dicha exterogestación para su supervivencia. Es una relación simbiótica en la que ambos son beneficiados”, advierte Donoso Hoffmann.

Recuerda, un bebé criado en brazos, es un bebé que tiene sus necesidades físicas y emocionales satisfechas, que está regulado y que posee menor nivel de estrés y ansiedad. En otras palabras, es un bebé seguro, sano y feliz.  Y «cuando te digan que se acostumbrará a los brazos, dile que ¡sí, esa es la  idea!. Que se acostumbre para que siempre sienta que estás a su lado. Para protegerlo, hasta que perciba que está preparado para explorar el mundo”, finaliza la experta en la materia-

 

 

Fotografía: plastilinaweb.com

Comparte este artículo:
Sin Comentarios

Agregar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.