29 Ene 5 RECOMENDACIONES PARA ENFRENTAR LA ALERGIA ALIMENTARIA EN NIÑOS PEQUEÑOS

Las alergias alimentarias en bebés ha aumentado estrepitosamente, tanto que la OMS la ha declarado como una enfermedad silenciosa. En Chile, se calcula que el 6% de la población infantil padece de ésta y que el 90% de los casos está gatillado por la proteína de la leche de vaca y de soya. 

Los primeros síntomas de alergia alimentaria suelen aparecer en los cuatro primeros meses de vida. En el 50 por ciento de los casos los síntomas son gastrointestinales: diarrea crónica, con moco y sangre, náuseas, vómitos, dolor abdominal, sangrado oculto. Pero hay un treinta por ciento que tiene síntomas respiratorios: rinoconjuntivitis, broncoespasmos, asma, apneas. Y un alto porcentaje que presenta síntomas dermatológicos como urticaria o dermatitis atópica, además, de irritabilidad, llanto nocturno y alteración en el sueño.

Una alergia alimentaria es una acción de alerta del sistema inmunitario a una sustancia que puede ser inofensiva para las personas, y puede manifestarse tanto con molestias leves como graves, cuyas consecuencias podrían poner en peligro de vida a una persona. Las alergias están determinadas por la exposición al alérgeno, la respuesta a los antígenos o anticuerpos y la condición genética.

 

5 RECOMENDACIONES PARA ENFRENTAR LA ALERGIA ALIMENTARIA

 

Lo primero que queremos contarte es que cuando se trata a tiempo y de manera correcta, la mayoría de los casos se supera cuando el niño tiene dos años. Es por eso, que queremos guiarte con algunas recomendaciones que podrás practicar inicialmente en este proceso de recuperación de la salud de tu hijo. Desde ya, también, es importante que estés en constante control médico con un especialista en alegrías alimentarias y en contacto con otras mamás que estén en la misma situación, con quienes podrás compartir tus experiencias.

La nutricionista experta en temas de alergias alimentarias en niños pequeños, Nicole Figari, nos entrega algunas recomendaciones: 

  • Siempre es recomendable iniciar la alimentación complementaria, dandole las primeras semanas una fruta que la madre tolere como la manzana, la pera, etc. 
  • Una vez que haya una aceptación positiva del niño a la fruta, puedes comenzar con la papilla, bajo la misma indicación: se probará con los alimentos que la madre ha consumido y que no hubo efectos en el niño. Por ejemplo, si la madre en periodo de lactancia consumió: pollo, espinaca y arroz, esos serán los alimentos de la papilla. La madre no debería incorporar alimentos nuevos porque es más difícil diferenciar la reacción del niño a la alergia, es decir, si se entregaban estos alimentos a través de la lactancia y no producían nada, al entregarlos directamente podrían producir un malestar. Por lo tanto es importante aislar las variables al inicio de la alimentación complementaria. 
  • Una vez que acepta los alimentos que ha consumido la madre en lactancia y no provocaron alguna alteración, comienzas a probar de un alimento a la vez, durante 5 días. En este periodo podrás observar si el niño logra tener una tolerancia al alimento. Por ejemplo, si su papilla original era pollo, espinaca y arroz, le agregas un poco de tomate. El segundo día le subes al doble la cantidad de tomate y así incorporas día a día ese nuevo ingrediente hasta llegar a la porción de ingrediente nuevo que sea considerable.
  • Una recomendación importante es que la madre hasta los 6 meses, antes de que el pequeño comience a comer, trate de hacer pruebas con la mayor cantidad de alimentos posibles para que el abanico alimentos que consuma sea amplio. Ello, para no limitar la dieta de la madre en período de lactancia y para no limitar la alimentación complementaria de los niños. Finalmente, cuando comienzas a dar comida a los niños, ellos llevan como guía tu alimentación. 
  • Es importante considerar dar a los niños alimentos naturales, no procesados. De esta forma evitamos que estos alimentos contengan trazas de alimentos con posibles alérgenos, que puedan confundir la evaluación de los factores que provoca la alergia.
  • Y también, considera productos que han sido estudiados como alternativas seguras y nutritivas de consumo para los niños que sufren de alergias alimentarias. Por ejemplo, la leche de burra Equus. La leche de burra es la más parecida a la leche materna, su sabor es tolerable al niño. El aspecto y el sabor de ambas son increíblemente parecidos y la similitud en su composición es sorprendente. A comparación de la leche de vaca, la leche de burra no pasa por un proceso de modificación como es la de vaca. Existen estudios italianos que indican que cerca del 82% de los niños alérgicos a la leche de vaca, toleran sin problemas la de burra, convirtiéndose en un alimento que entrega nutrientes y soluciones a este tipo de alergia.

Finalmente, considera que existen ocho alimentos que son los causantes de la mayoría de las alergias alimentarias: leche de vaca, soya, huevo, pescado, mariscos, maní, frutos secos y trigo.  Por lo tanto, debes tener precaución con éstos y siempre ante cualquier duda inmediatamente consulta a tu pediatra.

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