19 Nov CUANDO NACE UNA MADRE

(Fotografía: Martín Arpon Argentina)

Cuando se me presentó la oportunidad de escribir para otras mamás, escuché una vocecita en mi cabeza que me decía «¿Qué sabes tú de ser mamá, que apenas tienes un crío de un año y siete meses?». Pues para ser sincera, más que otras madres no sé, de hecho, estoy recién aprendiendo. Ni mis treinta y tantos años (eso dices cuando no quieres reconocer tu edad), ni mi profesión, ni NADA que alguien pudo haberme dicho sobre la maternidad, se acerca si quiera a la realidad. Como leí por ahí, cuando nace un bebé, nace una madre. ¡Y por Dios que esta frase tiene toda la razón!

Convertirse en mamá conlleva un montón de cosas, demasiadas; un torbellino de emociones, pérdida de toda libertad que pudiste tener en el pasado, hacerte responsable quieras o no, crearte una rutina para no vivir en el caos, los típicos no dormir nunca más de corrido toda la noche hasta que tus hijos se hayan ido (e incluso entonces pensarás en ellos), y los no poder darte un mísero baño tranquila. Es un reinventarte como ser humano, como mujer, hasta me atrevo a decir que se desintegra tu identidad para dar paso a construir una nueva. La de mamá.

No quiero asustar a las futuras mamás, pero algún día esto les hará sentido. Sólo quiero hacer consciente todas aquellas cosas por las que pasamos las mujeres al convertirnos en madres, y que al parecer con los años se van olvidando porque cuando estás embarazada, lo único que te dicen las que fueron mamás hace rato es duerme harto, flojea, descansa todo lo que puedas y sería!. Y si me preguntan por qué sucede esto, les diría que debe ser así, de lo contrario no tendríamos más hijos, sin contar la etapa del embarazo y el nacimiento.

¿Pero qué es lo que hace que nos olvidemos de lo difícil que puede llegar a ser? Para eso tengo una sola respuesta, ver a tu hijo o hija crecer. No hay nada que pueda describir lo que puedes llegar a sentir cuando eres padre, sólo lo sabrás cuando lo seas.

Por eso no nos queda más que compartir experiencias. Descubrir que tal vez esa vecina que hace poco tuvo un bebé, también está viviendo algo muy parecido a ti, que tal vez se siente sola con una tremenda responsabilidad a cuestas, tal cual como te sentiste tú al comienzo. Porque si bien la tecnología permite estar mucho más cerca o conectado con el resto del mundo, las relaciones humanas han cambiado, el sentido de familia es totalmente distinto a tan solo unos 50 años atrás. Y hoy no siempre tenemos disponible a una mamá, una suegra, una tía, una hermana o quien sea de la familia para que nos ayude un rato, un par de brazos que sostengan a nuestro bebé mientras hacemos cualquiera de las sin fin de cosas que hay que hacer en una casa, o si trabajas, llegar a ser mamá y dueña de casa, porque la pega nunca termina.

Después de pensarlo, me di cuenta de lo que quería lograr con mis palabras; Y es ser brutalmente sincera con ustedes, porque no sólo necesitamos que nos soben la espalda, necesitamos información, necesitamos experiencias, necesitamos hacer tribu con otras mamás, necesitamos saber que no existe la “súpermamá” (tema pendiente para otro día), necesitamos saber que nos podemos equivocar, saber que debemos dejar de juzgarnos, que hay mil y un estilos de crianza, que no somos ni mejor ni peor que otras madres y que no serás la peor madre del mundo porque te tomaste un tiempito para ti, para hacer algo que te gusta. Necesitamos saber que esto lo hemos hecho por milenios, que está en nuestro ADN, que eso que te dice qué hacer, se llama instinto y que muchas veces es muy asertivo. Necesitamos empoderarnos.

Espero poder aportar en esta gran tarea, la profesión más hermosa y más difícil, la que se paga con una sonrisa o con cada logro de tu bebé. Porque ser mamá es un aprendizaje constante, día a día. Y si algo bien he aprendido en este año y siete meses es a pedir ayuda, del tipo que sea, especialmente las de otras mamás, porque cada experiencia cuenta, y yo quiero aportar con la mía.

Catherine Pérez L.

 

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2 Comentarios
  • Ada Ferressi
    Creado a las 04:33h, 28 diciembre Responder

    Me encanta lo que escribiste, soy mamá primeriza y la verdad pega no es fácil este cambio tan radical pero tiene una superficie ventaja esa sonrisa q no cambiaría por nada del mundo.

  • Carolina
    Creado a las 10:48h, 20 noviembre Responder

    Ufff!!! Me llego mucho lo que escribes y es que no se me ha hecho facil ser mama….lo maravilloso que me contaban de la lactancia materna al prIncipio para mi no tenia mucho sentido, pero no DesIsti y Recien ahora luego de 4 meses le estoy encontrando el sentiDo. Amo a mi pequeño con locura, pero no por eso se me ha Hecho Menos dificil y siempre es necesario leer el testimonio honesto de alguien que te hace sentir mejor al decir que no es necesario ser Una super mama se agradece

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