20 Feb CRIANZA LENTA: LA PROPUESTA DE LOS PADRES SIN PRISA

Salir del colegio para ir a natación, luego al taller de música para terminar en clases de inglés y así todos los días, hasta que llega el fin de semana, donde es infaltable el cumpleaños; tantas actividades que parece una locura! En realidad necesitas calmarte…¿Cómo? ¿Has oído hablar de «Crianza lenta»?

Qué es la Crianza Lenta

 

El movimiento «Slow Parenting» o en español, «Crianza Lenta» comenzó en los Estados Unidos con el fin de pacificar la rutina de los padres para frenar a los niños. Cómo es eso?

Vivimos en un mundo tan apresurado y exigente que a menudo muchos padres caemos en la ansiedad de motivar y preparar a nuestros hijos para ser el mejor en todo. Y por otra parte, también existe la raza materna, que son aquellas madres que bombardean a otras con preguntas diarias así como: «Tu hijo no camina? Ahh, ¿no? Mi hijo a esa edad ya estaba corriendo «. Realizando extensas comparaciones y dejándote atadas de manos frente a una inseguridad de no saber si lo están haciendo bien como padres. Pero ¿cuál es la ventaja de caer en este círculo vicioso de acelerar el desarrollo de nuestros hijos? ¿Están contentos los más pequeños? ¿Están disfrutando la ma/paternidad?

Por supuesto que todos pensamos que debemos animar a nuestros pequeños tesoros, pero todo debe hacerse con equilibrio, sin querer anticipar etapas y, sobre todo, sin presionar innecesariamente.

Lo principal de la crianza lenta, que mucho tiene de crianza respetuosa, es respetar el tiempo de cada niño, para encontrar el equilibrio entre las actividades y aquello que realmente hace que nuestros hijos sean niños felices – y esto es exactamente lo que argumenta el movimiento «Slow Parenting» o crianza lenta de los hijos»: Una mejor calidad de vida.

En la crianza lenta todo es a su tiempo

 

Los bebés necesitan ser bebés y los niños necesitan ser niños. Nosotros, los padres debemos entender y tomar consciencia que no es necesario permanecer todo el tiempo inventando juegos y actividades para estimularlos, no es importante llevarlos a un ritmo demasiado rápido, ya que esto finalmente puede traer graves problemas emocionales a nuestros hijos.

Es hora de parar y volver a pensar nuestro día a día. Hay que empezar a apreciar los pequeños placeres de la vida, tales como paseos en bicicleta, las idas a la plaza a jugar con arena, hacer un pequeño huerto en casa o todo aquello que los invite a relajarse, a ser feliz y hacer que disfruten de su infancia de una manera equilibrada, sin condiciones ni obligaciones.

Y te recuerdo: ninguna actividad es más importante que estar en familia!

Ahora te invito a reflexionar sobre los principios de la Crianza Lenta:

Los 10 principios del movimiento «Slow Parenting»:

 

1 – Menos Gadgets , más tiempo en familia

Apagar todo tipo de tecnología durante al menos 1 hora al día (más tiempo es mejor), pero este apagar parte por los padres, quienes deben dar el ejemplo.

2 – Nuevas amistades

El círculo social de los niños debe ser mayor que simplemente el círculo familiar. Y no trate de ser el mejor amigo de sus niños: los mejores amigos de ellos tienen que ser otros niños!

3- Saber escuchar y saber observar

Aprender a observar a tus hijos y sus emociones, es decir, cuando son felices con lo que hacen o cuando están agotados debido a que tienen una apretada rutina diaria. Escuchar con atención. Después de todo, el objetivo es bajar la intensidad para ser feliz, ¿verdad?

4 – Papel de los Padres

Las actividades extracurriculares son importantes, ya que ayudan a trabajar la mente y el cuerpo, pero cuando son demasiadas llegan a ser perjudicial. La mejor escuela es su casa y los mejores maestros somos nosotros los padres. Asume la importancia de tu rol como padre.

5- Jugar y jugar hasta el cansancio

Crear tiempo y espacio para el juego, ya sea individualmente, en familia o con amigos en el parque.

 

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6- Disminuir los compromisos

Los niños hasta cinco años no necesitan una serie de actividades programadas. Ellos pueden y deben hacer lo que les gusta y aprenden de forma espontánea. Dales tiempo para ampliar su curiosidad y descubrir el mundo.

7 – Límites

Es importante saber cuándo y cómo decir «no». Establecer límites!

8 – Menos es más

La creatividad y la curiosidad por aprender, a menudo, nacen del aburrimiento.

9 – Práctica de meditación

Aprendan en familia a cultivar espacios tranquilos durante el día y encontrar tiempo para vaciar la mente. Pueden sentarse en un espacio de la naturaleza, observar el atardecer, escuchar música tranquila.

10 – Dale tiempo a tus hijos

Cada niño tiene su ritmo, no los apresure. No los hagas mayor. Si crees que la fase en que se encuentran desarrollan una gran cantidad de trabajo, imagínate lo que será más adelante. Enséñales y enséñte a disfrutar de cada momento, porque son todos únicos. Y que no te pille el tiempo sin recuerdos positivos de lo vivido con tus hijos! El tiempo pasó volando y no sabes cuánta gente daría daría cualquier cosa por tener unos minutos más de juego con sus niños pequeños.

Ahora es el tiempo de calmarse, tomar un descanso y disfrutar!

Un abrazo,

Pamela Saldaña

Directora Revolución Mamá

 

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