hijo bonsái

27 Mar ¿CRIANDO UN HIJO BONSÁI?

Criar puede ser una tarea muy difícil si no sabemos poner los límites y delimitar criterios como padres. Hoy al revisar la sociedad chilena nos encontramos cada vez más con jóvenes sobre protegidos, que superan muchas veces los 30 años y continúan viviendo bajo el amparo de los padres ¿Qué nos estará pasando? La psicóloga Katherine Urrutia instaló hace algunos años el término “hijos bonsái” frase que hace referencia al arte milenario japonés – y que consta en mantener un árbol con todas sus características: frondoso, con raíces, ramas y frutas, pero en un tamaño manipulable que alcanza sólo unos centímetros-. Aún así, antes de entrar de lleno en el tema sería importante conocer específicamente ¿Qué es un hijo bonsái?

¿Estoy criando un hijo bonsái ?

 

Según Katherine, así como se cortan cuidadosamente las raíces y ramas del bonsái también lo podemos hacer con nuestros hijos. “Actualmente los padres en “apariencia” mantienen a estos niños en colegios, club deportivos, centros religiosos, etc. pero con un arte macabro, pues muchas veces los impulsan pero cortando sus potencialidades, como lo son su autoestima, confianza, realización con sus pares, entre otros”.

La especialista asegura que no es fácil reconocer a simple vista al padre de un hijo bonsái, ya que por lo general se trata de personas muy comprometidas con el colegio, el curso y las actividades extra curriculares de sus hijos. “Muchas veces se trata de padres que ven en sus hijos algo distinto al resto, como  si fuese una enfermedad. Llevándolos a terapia y a todo lo que ellos necesiten, y sembrando así la inseguridad en su interior como una pequeña semilla que crece a medida que pasan los años”.

 

¿Cómo reconocer si estamos criando por ese camino? 

 

Los padres son el origen de los hijos bonsái, lo que los convierte en pieza fundamental del resultado. Katherine cuenta que comúnmente en la universidad se encuentra con padres en busca de algún docente para aclarar el resultado de su hijo en una prueba, o resolver algún altercado que haya ocurrido en el aula, siendo capaces de llegar incluso hasta el decano para solucionar lo ocurrido. “Una enseñanza basada en la sobre protección genera tanta inseguridad en el niño que después se traduce en un adulto temeroso e incapaz de revolver sus propios asuntos”.

Se reconoce al hijo bonsái porque no tiene espacio para que solucione sus propios conflictos. Si se le pierde el suéter en el colegio será uno de los padres el que vaya personalmente a buscarlo al otro día, escribiendo anteriormente en el whatsapp del curso o interrogando a cada uno de los padres para saber de la prenda escolar.

 

¿Cómo evitar criar un hijo bonsái?

 

Para Katherine el problema va más allá del niño y se centra en los padres. Porque al final son ellos los que elijen por sus hijos. En este sentido, si uno siente que está sobre protegiendo al niño, lo mejor es comenzar a indagar en sus gustos y permitirse confiar en ellos, en lo que desean y quieren. “Algunos errores comunes que se cometen es inscribirlos en colegios estrictos cuando se trata de niños con tendencias más artísticas o más inquietos por la vida” comenta Katherine. De esta manera, en la medida que confiemos en nuestros hijos, ellos podrán confiar en sus criterios y desarrollarse sanamente en cada etapa de su vida.

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