cómo saber si mi hijo sufre alergia alimentaria

17 Abr CÓMO SABER SI MI HIJO SUFRE ALERGIA ALIMENTARIA

Todos tenemos un caso cercano sobre alguien que padece alergia alimentaria. Aunque no hay cifras oficiales se estima que en menores de 3 años alrededor del 8% padece algún problema con la ingesta de ciertos alimentos. ¿Cómo saber si nuestro hijo sufre alergia alimentaria? ¿Qué hacer? ¿Dónde recurrir? Y ¿Cómo tratarla? Son algunas de las respuestas que te daremos de la mano de la Dra. Evelyn Silva, inmunóloga del Centro del Niño de la Clínica Alemana. 

 

¿Cómo saber si mi hijo sufre alergia alimentaria?

 

Primero es bueno saber que las alergias alimentarias son reacciones clínicas -con síntomas y signos, que se generan por una respuesta del Sistema Inmune frente a un alérgeno alimentario. La buena noticia es que al existir un mecanismo inmunológico que media, siempre habrá una reacción clínica que volverá a ocurrir si el niño se expone nuevamente a ese alimento. Ahora, las alergias alimentarias en Chile son más frecuentes en niños que en adultos, principalmente en los menores de 3 años, rango que se ve afectado entre un 6 y 8%. Los alimentos más frecuentemente implicados varían con la edad del niño y los hábitos alimentarios de cada lugar. Sin embargo, en la infancia prevalece la leche de vaca, el huevo, trigo, maní y frutos secos, soya y el pescado como principales alérgenos alimentarios.

 

¿Cómo podemos saber si nuestro hijo sufre alguna alergia alimentaria?

 

 

Podemos saber si nuestro hijo sufre una alergia alimentaria dependiendo de los síntomas que presente, y si éstos se reproducen al exponerlo nuevamente al mismo alimento.

 

Cómo prevenir la alergia alimentaria en bebés

 

Como padres ¿Cuáles son los síntomas a los que debemos estar alertas?

Los síntomas que ocurren en respuesta a una alergia alimentaria van a depender del mecanismo inmunológico que las produce. En este caso existen dos mecanismos inmunológicos principales que generan los síntomas clínicos en las alergias alimentarias. El primero es el mecanismo IgE mediado, que causa respuestas inmediatas frente a la exposición del alérgeno. Habitualmente aparecen dentro de los primeros 30 minutos entrado en contacto con el alimento. Aquí los niños pueden presentar urticaria, angioedema de labios, dolor abdominal, vómitos inmediatos y otros. Siendo estas reacciones las de mayor cuidado porque pueden progresar hacia una reacción sistémica denominada anafilaxia, que implica más riesgo.

En segundo lugar encontramos un mecanismo inmunológico retardado o mediado por células (linfocitos), donde las manifestaciones clínicas son más tardías. Cuando la reacción es retardada o mediada por células, los síntomas pueden aparecer desde 6 a 8 horas, hasta días después del consumo del alérgeno. Aquí, los síntomas suelen ser gastrointestinales, como vómitos,  reflujo gastroesofágico, dolor abdominal, diarreas, constipación, mucosidades o sangre en las deposiciones. Si afecta la piel, podría provocar una exacerbación de una dermatitis atópica. También, otras complicaciones relacionadas con el peso y talla del niño. Este grupo de reacciones alérgicas, si bien causan preocupación y disconfort en el niño y su familia, no implican riesgo vital y suelen regresar a medida que el niño crece.

¿La reacción alérgica se produce sólo cuando se ingiere un alimento?

 

No, debemos saber que una reacción alérgica alimentaria no sólo ocurre al ingerir el alimento. También sucede al entrar en contacto o incluso inhalarlo. Todo va a depender del tipo de mecanismo inmunológico involucrado y la intensidad de la reacción alérgica.

¿Cuál es el tratamiento que se debe seguir?

 

El manejo principal consiste en evitar el alimento que causa la alergia por un tiempo. Esto debe ser guiado por el inmunólogo o gastroenterólogo, dependiendo del alimento y del mecanismo inmunológico que esté implicado. Para las alergias IgE mediadas, es muy importante tener un plan de acción definido, en caso de exposición accidental al alérgeno.
En el caso de alergia a la proteína de leche de vaca, debemos sustituir por leches aminoacídicas y extensamente hidrolizadas. En este punto es importante señalar que las leches de otras especies de mamíferos, como cabra o burra, no son buenas alternativas, ya que existe un alto porcentaje de reactividad cruzada con la leche de vaca -es decir- que la reacción alérgica también puede aparecer con estas especies.
Existen varios procedimientos a considerar cuando se sufre de una alergia a la proteína de la leche de vaca. Por eso es importante que un experto evalúe el caso y vea si es o no recomendable la leche de cabra o burra. Dado a que, muchas veces no cumplen con los requerimientos nutricionales que se necesitan para alimentación del niño/a.

¿Es lo mismo alergia que intolerancia?

 

No, una intolerancia alimentaria es distinta a una alergia alimentaria, ya que la primera no es mediada inmunológicamente. Por ejemplo, en la intolerancia a la lactosa el déficit es enzimático. Por lo tanto el niño puede consumir leche pero sin el sustrato para el cual no tiene la enzima. Si ingiere lácteos sin lactosa o incluso lactasa, que es la enzima que le falta, no presentará síntomas.

¿Alguna vez se quita la alergia o es algo que estará presente toda la vida?

 

En general, la alergia a la proteína de leche de vaca y al huevo tiende a disminuir o desaparecer a medida que el niño crece. Sin embargo hay otros alérgenos como el maní, que pueden persistir durante toda la vida.

¿La alergia se hereda?

 

La alergia no se hereda. Lo que está en nuestra genética puede predisponernos a reaccionar con mayor probabilidad hacia una reacción alérgica,  pero no es exclusivo.  También existen otros factores que juegan un rol en el desarrollo de una respuesta inmunológica frente a un alérgeno.

¿Qué exámenes permiten conocer si existe una alergia alimentaria?

 

Es importante dejar claro que el diagnostico de las alergias alimentarias es clínico y siempre debe ir apoyado por un inmunólogo o gastroenterólogo. Para determinar si hay o no alergia existen exámenes como prick test, IgE especifica en sangre, test de parche a alimentos, y otros. Éstos nos orientan o entregan elementos que indican si hay o no sensibilización a un alérgeno. Aún así los primeros síntomas aparecerán cuando el niño esté frente a un determinado alimento en su casa. Ante ello, siempre debemos estar alerta y consultar con un especialista.

 

 

 

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