22 Nov CÓMO HABLAR CON NUESTROS HIJOS PARA QUE NUESTROS HIJOS HABLEN

Los niños aprenden a hablar porque viven en sociedad, con sus padres, sus familias, con otros niños. Los adultos dan significados a lo que los niños dicen, también a sus gestos, gritos y vocalizaciones cuando aún no dicen ninguna palabra. Es así como los pequeños aprenden a hablar.

Los pequeños se dan cuenta de que con sus acciones, balbuceos, sonidos y gestos, pueden conseguir cosas. Por ejemplo, pueden obtener comida cuando tienen hambre, que se les cambie de ropa cuando están mojados, que se les abrace y acune para poder dormir cuando tienen sueño. Todo esto lo consiguen desde ya bebés recién nacidos, con el llanto, las expresiones faciales, el balbuceo. A medida que van creciendo, van adquiriendo más recursos comunicativos y el lenguaje va apareciendo.

Los adultos jugamos un papel imprescindible en el desarrollo del lenguaje de nuestro hijos. En general, usamos unas estrategias naturales y no conscientes que favorecen su lenguaje. 

Sin embargo, cuando los pequeños muestran dificultades de lenguaje, parece que no arrancan a hablar o no se entiende lo que dicen, los padres se empiezan a preocupar y pierden esa naturalidad a la hora de hablar con ellos.

Es en estos casos, los padres necesitan autoevaluar y hacerse conscientes de cuáles son las estrategias de comunicación que favorecen el desarrollo del lenguaje de los niños y ponerlas en práctica. A continuación veremos algunas.

Cómo hablar con nuestros hijos para que nuestros hijos hablen

 

Pasar tiempo de calidad con nuestros hijos

 

En una situación ideal, madre e hijo pasan muchas horas juntos, la madre está presente a lo que el bebé hace, para ir aprendiendo a descifrar todo lo que este quiere decir. En general, las madres son expertas en entender lo que sus bebés y pequeños les quieren decir. Pero a veces no entendemos lo que el niño nos quiere decir con la consecuente frustración por parte del pequeño.

Hace falta que evaluemos si estamos pasando suficiente tiempo con nuestros hijos, porque en esos momentos de calidad, donde podemos estar relajados y presentes, seremos más capaces de entender sus señales comunicativas, ya que nos podremos ayudar por el contexto del aquí y el ahora.

Así pues, lo primero que debemos hacer es reservar ratos, si puede ser cada día, para estar con nuestros hijos.

 

Dejarles suficiente tiempo y espacio para expresarse

 

Debemos pensar también, si cuando estamos juntos haciendo alguna actividad, dejamos suficiente tiempo y espacio para que el niño se comunique. Es importante hacer actividades compartidas con el niño, juego espontáneo, juego simbólico, mirar cuentos, y dejar que el niño tome su turno, exprese lo que quiera, aunque todavía solo sea con un gesto, una vocalización, una palabra. 

 

Escuchar, interpretar y dar significado a sus enunciados

 

Cuando el niño nos habla, debemos ponernos a su nivel, escucharle atentamente, mirarle a la cara y responder de alguna manera, sea con una expresión facial, con una vocalización, repitiendo lo que nos ha dicho o agregando lenguaje. El pequeño verá que se le está escuchando y que lo que nos está diciendo es interesante para nosotros. De esta manera, querrá seguir comunicándose.

 

Hablarles con una buena entonación, ritmo y tono de voz

 

La entonación del habla de los padres, la voz, las pausas, las expresiones faciales, el ritmo más bien lento, son también muy importantes especialmente en las primeras edades porque enfatizan el lenguaje verbal y ayudan al niño a comprender mejor y a la vez le invitan a poderse expresar. El niño también adquirirá una correcta entonación, un buen tono de voz y a gestualizar, lo que también le ayudará a hacerse entender mejor.

Hay padres que se preguntan si es bueno hablar con los niños de manera “infantilizada” o es mejor hablarles como si fueran niños mayores. Yo siempre les digo que ni una cosa ni la otra. Un habla infantilizada usa continuamente palabras en diminutivo, un tono de voz demasiado exagerado y hasta enunciados y palabras con errores. Es muy común que los padres repitan las palabras que los niños dicen mal, como llamarle “guau guau” a los perros.

Los niños hacen este tipo de errores porque son normales del desarrollo del lenguaje, pero los padres debemos siempre devolver al niño un modelo correcto, como “¡sí, el perro hace guau guau!”. Hemos escuchado que el niño nos dice “guau guau”, pero les corregimos de manera implícita que el animal se llama perro. En ningún momento mostramos que le estamos corrigiendo, solamente le damos el modelo correcto.

Así que no debemos hablarles como a un niño mayor, porque todas estas expresiones faciales, entonaciones, pausas, ritmo lento y devolver el modelo correcto son características del habla que los adultos usamos cuando hablamos con niños pequeños que están aprendiendo a hablar, y son muy favorecedoras del desarrollo del lenguaje. Pero tampoco debemos caer en el uso de ese habla infantilizada que no aporta nada, sino todo lo contrario, ya que el niño no recibe modelos correctos de lenguaje y no se puede autocorregir. 

 

En resumen: prestar atención, hacer escucha activa y devolver el modelo correcto

 

Es muy importante que los padres pasemos ratos de calidad con nuestros hijos para poder estar relajados y presentes. De esta manera, podremos entender lo que nos dicen, ayudándonos del contexto, y responder a sus expresiones verbales y no verbales. Cuando estamos con ellos podemos ir construyendo lenguaje a través de lo que ellos nos dicen, repitiendo su vocalizaciones y palabras, agregando lenguaje, devolviendo los modelos correctos y dejando espacios suficientes para que los niños se puedan comunicar. 

Texto adaptado del libro “Ayudando a nuestros hijos a hablar de manera natural. Guía para padres de niños y niñas de 0 a 6 años. También para familias bilingües y multilingües”, de la autora y logopeda infantil Estela Bayarri, www.payhip.com/vidadesaborautentic. Creadora de la página Creciendo con las Palabras www.facebook.com/creciendoconlaspalabras sobre lenguaje infantil, crianza y otros aspectos del desarrollo infantil.

Comparte este artículo:
Sin Comentarios

Agregar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.