24 Dic CARTA DE MAMÁ A SANTA CLAUS

Querido Santa Claus:

Quiero escribirte rápido y preciso, entre los juguetes esparcidos por toda la casa y aprovechando este momento que mi hijo salió una hora con su papá.

Este año me he portado muy bien, creo que he sido una buena madre, lo digo porque veo a mi hijo sano y feliz, descubriendo el mundo, compartiendo con sus pares. Con sus casi 2 años ya aprendió a dar abrazos y besos a mamá y papá. Lo he alimentado bien, salimos a la plaza a jugar casi todos los días, he priorizado estar en casa para él en vez de trabajar, tratamos de hacer cada rutina en forma entretenida, he pasado noches sin dormir cuando está enfermito, lo he cuidado más que a mi vida.

Quiero agradecerte el regalo de ser madre porque es lo máximo que puede vivir una mujer que quiere formar una familia. Pero también, quisiera pedirte algunos deseos de mamá:

Me gustaría tener más energía para correr más con mi hijo, mi cuerpo está cansado y a veces siento que no puedo disfrutar como quisiera. Tener más fuerzas en mis piernas y brazos para tomarlo cada vez que me pide “upa mamá” o para tomarlo en brazos cuando hace una pataleta en la calle cuando no le compro un dulce o un juguete. Es que quiero aprovechar cada instante, porque el tiempo pasa muy rápido y algún día dejará de pedirme que lo cargue en mis brazos o simplemente ya no habrán pataletas.

Quisiera tener más paciencia, a veces se me escapa y siento que voy a estallar en casa. Sin querer en alguna oportunidad me pongo mal genio frente a mi hijo y no quiero que aprenda de mis errores porque soy una mamá imperfecta, tanto que cuando me canso enciendo, por un rato, la televisión en el canal de dibujos animados para tener un minuto y respirar.

Quiero pedir que el tiempo pase más lento. Mi hijo está creciendo tan rápido, ya no es un bebé, se está convirtiendo en un niño independiente, autónomo y temo que llegue ese momento que comience a necesitarme menos.

Y si de tiempo se trata, me gustaría tener una hora en el día donde pueda volver a leer un libro, ver una película tranquila, encerrarme en el baño y hacer mis rutinas de belleza, ir al gimnasio, hablar tranquila por teléfono con mis amigas, alcanzar a disfrutar de un plato caliente de comida donde no tenga que levantarme a ver qué sucede con mi hijo o cocinar algo rico para mi esposo, cosa de pololear un poquito más.

Bueno, Santa, tengo que terminar de ordenar la casa en estos minutos que me quedan antes que llegue mi marido e hijo. Recuerda que cuando vengas te lleves la botita con dulces que te hemos dejado al lado del arbolito de Navidad.

Un abrazo cariñoso de Mamá

Pdta. Puedes obviar todo lo escrito anteriormente, con tal que mi hijo siga siendo feliz, sano y buena persona!

Etiquetas:
,
Comparte este artículo:
1Comentario
  • Vera
    Creado a las 16:22h, 24 diciembre Responder

    Muy buena!

Agregar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.