alimentos no recomendados para bebés

08 Ene 7 ALIMENTOS NO RECOMENDADOS PARA BEBÉS MENORES DE 1 AÑO

Las premisas sobre la alimentación de los bebés han ido evolucionando a través de los años, por eso queremos que sepas sobre los alimentos no recomendados para bebés menores de un año, los cuales debes considerar. Esta información está basada bajo dos premisas, que nos cuenta la doctora Amalia Arce:

  • Ofrecer lactancia materna durante los 6 primeros meses de vida de forma exclusiva y ojalá más tiempo.
  • Tener un calendario predeterminado para la introducción de la alimentación complementaria a partir de los 6 meses del bebé.

En cuanto a la alimentación complementaria, una gran diversidad de alimentos  se van introduciendo de forma progresiva durante el segundo semestre de la vida del niño hasta que cumple su primer año de vida.

Con el tiempo se ha ido observando que no existe mayor proporción de alergias e intolerancias retrasando la mayor parte de los alimentos, por lo que el orden ha dejado de ser importante y sin embargo sigue habiendo unos cuantos tipos de alimentos que no se recomiendan antes del año de vida.

Recuerda estos 7 alimentos son sólo recomendaciones y te explicamos el porqué:

Alimentos no recomendados para bebés

1. La leche de vaca

La leche de vaca no debería introducirse hasta el año de edad, por las dificultades para digerirla de forma correcta. Llegado el año no es imprescindible -pero tampoco está prohibida- en los niños que siguen tomando leche materna al menos un par de veces al día. La leche de vaca debe darse entera (las grasas también son necesarias para el desarrollo de algunos tejidos como por ejemplo las neuronas).

Antes del año, entorno a los 8-10 meses, pueden introducirse derivados de la leche de vaca como son los yogures o los quesos frescos bajos en sal.

2. Sal

La sal es perjudicial para los riñones, que no están lo suficientemente maduros como para depurarla. Los alimentos que se cocinen para los bebés, deben hacerse sin sal (aunque es una recomendación que es “buena” para toda la familia). A la sal de los alimentos nos acostumbramos, así que controlar la cantidad es importante para definir las preferencias del futuro y así asegurar una mejor salud en la vida adulta.

3. Miel

La miel puede contener esporas del Clostridium botulinum . Estas esporas en el intestino de un bebé pueden germinar y colonizar el intestino originando el botulismo. En niños más mayores y adultos no ocurre, pues las defensas naturales, ya más maduras, evitan esta colonización.

4. Verduras de hoja como las acelgas o las espinacas

Son verduras ricas en nitratos que se convierten en nitritos, la cual cosa puede desencadenar una metahemoglobinemia. La metahemoglobinemia es un problema que causa dificultad para que los hematíes transporten el oxígeno.

En bebés deben evitarse estas verduras o bien administrarlas en cantidades pequeñas (menos del 20% del contenido del plato), es decir en caso de purés, poner hojas sueltas, nunca un puré exclusivamente de acelgas, espinacas o borrajas.

5. Frutos secos

Los frutos secos, aparte de estar en la lista de los principales alimentos alergenos, tienen un elevado riesgo de atragantamiento. La realidad es que no deben darse enteros a bebés, ni tampoco después del año. Generalmente recomendamos no ofrecerlos -salvo si están “machacados” – antes de los 3 años, edad que algunos autores elevan incluso a los 5 años.

6. Pescado azul y marisco

Algunas especies tienen elevados contenidos en mercurio, que tiende a acumularse más en niños pequeños que además tienen el sistema nervioso en desarrollo. Las clásicas especies a evitar son el atún rojo o el pez espada (hasta los 3 años).

Hasta cumplir el primer año, lo mejor son los pescados blancos. Posteriormente introducimos el pescado azul, que como sabemos tiene un elevado valor nutricional.

El marisco bajo mi punto de vista tiene 3 problemas: está en la lista de principales alergenos, algunas piezas pueden ser difíciles de masticar y tragar y quizá el más importante es que las cabezas y los cuerpos de los crustáceos son ricos en otro metal tóxico: el cadmio.

7. Azúcar y alimentos azucarados

El azúcar y los alimentos azucarados aportan poco valor nutricional y en cambio bastantes problemas en el futuro, empezando por las caries. Por otro lado, al igual que ocurre con la sal, acostumbrar al bebé a los sabores dulces va a hacer que desarrolle afinidad por ellos el resto de su vida.

Minerales a tener en cuenta (y a evitar)

  • Yodo: Presente en las algas. Aunque el yodo es necesario, una ingesta excesiva resulta perjudicial.
  • Arsénico: Presente en bebidas de arroz
  • Plomo: Presente en carne de animales cazados con munición
  • Cadmio: En los cuerpos y cabezas de los crustáceos
  • Mercurio: En algunas especies de pescado azul

 

Fuente: Dra Amalia Arce

Fotografía: cuidados para el bebé

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