13 Nov 7 HÁBITOS QUE LOS PADRES PODRÍAMOS CAMBIAR

Nadie es perfecto, eso lo sabemos todos! Pero cuando nacen los hijos, tratamos de sacar lo mejor de nosotros y a pesar de eso, existen algunos hábitos, a veces, inconscientes que ojalá no traspasáramos a nuestros hijos, los cuales son llamados malos hábitos. Y estos no son precisamente el fumar, beber en exceso, etc. Sino que se tratan de hábitos que están presentes en la rutina diaria de los adultos que influyen en las acciones de los niños, queramos o no. Entonces, a partir de un artículo sobre este tema, escribimos una lista de 10 hábitos cotidianos que deberíamos tratar de cambiar los padres por el bien de nuestros pequeños.

1) Adicción a la Tecnología

Cada familia tiene su propia filosofía cuando se trata de niños y el uso de la tecnología, pero casi todos tenemos un teléfono celular, computadora o tablet, y no es precisamente el tenerlo, sino cuánto tiempo lo usamos al día y frente a nuestros hijos sin prestarles atención.  Usar y abusar casi todo el día de ésta no es muy saludable. Pensando en ello, evalúa cuáles son tus hábitos frente a la tecnología, efectivamente, hay muchos momentos que estás con tu hijo a tu lado y usando el celular, sin tomar atención? La verdad, es que si estás mirando tu celular cada dos minutos será difícil decirles en el futuro a tus hijos que no hagan lo mismo. Yo asumo que me he visto varias veces en el día con el teléfono en mano, en vez de estar atenta a como juega mi pequeño y de alguna manera debo equilibrar esta tendencia a la adicción a la tecnología! Y tú, cómo te evalúas?

2) Al hablar mal de la gente

De esto muy pocos se salvan! Es un aprendizaje de vida pero hay que tener cada día más conciencia de estos actos, porque es probable que nuestros hijos lo adquieran y eso no sería nada de agradable para los padres. Es algo muy difícil sobre todo con la forma que los medios de comunicación enfocan su contenido y resaltan los chismes. Pero cuidado, que hablar mal de las personas o destacar aspectos negativos de una persona frente a los niños, puede provocar que piensen que es algo normal.

3) Correr!

Vivimos en un locura diariamente, sentimos que el tiempo alcanza para hacer poco y estamos siempre atrasados o corriendo para hacer más. Entonces, traspasamos esta sensación de apuro a los niños, en vez de dejar que ellos tomen su tiempo para hacer las cosas. Y todos sabemos que bajo presión no siempre salen las cosas bien. Entonces, tomemos atención a esto, respiremos, reorganicemos el día y no estemos siempre diciéndoles: «Vamos», «Apúrate», etc.

4) Baja Autoestima o despreciarse

He leído muchos artículos que apuntan a lo mismo, ser padre es difícil y requiere que mejoremos constantemente como personas, incluyendo el pensamiento acerca de uno, porque los niños son esponjas y la idea es predicar con el ejemplo. Por eso, hay que tener cuidado con nuestra autoestima, mantenerla equilibrada o darse cuenta de cómo está. La clave para que sus hijos tengan una autoestima saludable es predicar con el ejemplo, no hablar del peso, las arrugas, o cualquier otra cosa de ti mismo en frente de ellos. Es mejor que si usted está tratando de perder peso a través de dieta y/o ejercicio, ponga énfasis en los alimentos saludables que usted está consumiendo y qué tan fuerte y enérgico que sientes, a diferencia de los números de la balanza.

5) Mentiras blancas

A veces dejamos ir alguna mentira blanca, sólo para ocultar algo o porque no sabemos expresar con otras palabras situaciones que no son comunes de hablar con niños. Por ejemplo: «Si no te portas bien el lobo feroz te comerá»» el viejo del saco vendrá por ti y te llevará» Qué terrible! Imagínate el susto que esto puede llegar a provocar a los pequeños. Simplifiquemos las cosas y vayamos con la verdad siempre.

6) Las peleas arriba con otros automovilistas  

El tráfico es desagradable, nos vuelve impacientes y nos estresan. Pero han visto una escena más desagradable que una mamá o papá con niños en el auto, gritando y tocando la bocina como loco! Además, de ser sumamente peligroso llegar a ese punto de rabia, le estás dando un mal ejemplo a los niños. Entonces, mejor respira, aguanta esa ansiedad de avanzar más rápido en el tráfico porque los niños pueden imitar conductas agresivas o incluso mirarnos con miedo de nuestras reacciones.

7) Quedarse siempre dormido o salir atrasado de casa

En esto hay que poner voluntad. Con niños, atrás quedaron esos días en que podíamos enredarnos en las sábanas o correr para salir a la hora. Cuando hay pequeños es importante el establecimiento de rutinas y horarios, comenzar bien el día y llegar a la hora a los compromisos.

Y tú qué opinas de los malos hábitos que tenemos los adultos y si no los cambiamos, los traspasamos a los niños? Tienes algún mal hábito que cambiar? Déjanos tus comentarios!

 

 

 

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